Las medias puntas son las zapatillas blandas de ballet: las que se usan en clase desde el primer día y las que siguen usando quienes ya bailan con puntas. Al elegirlas hay dos decisiones, el material y la suela, y una tercera que es la más importante de todas: la talla.
Piel o lona
Medias puntas de piel
La piel es resistente y suele durar más. Se va adaptando al pie con el uso y ofrece algo más de resistencia cuando estiras, por eso se elige a menudo para empezar y para las clases de niñas y niños.
Medias puntas de lona
La lona es más ligera y flexible. Se ajusta mucho al pie y deja ver mejor la línea del empeine, por eso suele gustar a quien ya lleva un tiempo bailando.
Las dos sirven para clase. Cuál te conviene depende de tu nivel, de tu pie y, sobre todo, de lo que pida tu escuela.
Suela entera o partida
Suela entera
La suela recorre toda la planta, de la punta al talón. Ofrece más resistencia al estirar el pie y por eso es la que se suele pedir al empezar.
Suela partida
Son dos piezas de suela, una delante y otra en el talón, con la parte central libre. Es más flexible, acompaña mejor el movimiento y marca más el empeine al estirar. Se suele usar cuando ya se tiene más técnica.
Ninguna es mejor que la otra: depende del momento en que estés. Pregúntale a tu profesora o profesor cuál prefiere en su clase.
| Tipo | Cómo es | Se suele elegir |
|---|---|---|
| Piel | Resistente, se adapta al pie con el uso | Para empezar y en clases de niñas y niños |
| Lona | Ligera y flexible, muy ajustada al pie | Cuando ya llevas un tiempo bailando |
| Suela entera | Más resistencia al estirar | Al empezar |
| Suela partida | Más flexible, marca el empeine | Con más técnica |
Qué combinación va mejor para cada uno
- Si empiezas, tengas la edad que tengas: lo habitual es suela entera, de piel o de lona, según pida la escuela.
- Si ya llevas tiempo bailando: es habitual pasar a suela partida, a menudo de lona.
- Si eres chico: se eligen igual; el color lo suele marcar la escuela.
Si dudas entre dos, lo más fácil es probártelas en la tienda y comparar cómo se mueve tu pie con cada una.
Cómo acertar con la talla
Unas medias puntas tienen que quedar ajustadas, como un guante: sin que los dedos se doblen dentro y sin que sobre tela en la punta. La talla no siempre coincide con la de tus zapatos de calle y cambia de una marca a otra, así que lo mejor es probárselas.
- No las compres grandes para que duren. Si quedan grandes, la tela se arruga, cuesta estirar bien el pie y es más fácil resbalar.
- Pruébatelas de pie, no solo sentada: el pie ocupa algo más al apoyar el peso.
- En niñas y niños, revisa la talla de vez en cuando. Si los dedos ya tocan al fondo o se doblan, toca cambiar.

Elásticos y cordón
Las medias puntas suelen llevar un cordón en el borde para ajustarlas y un elástico que las sujeta al empeine, cruzado o sencillo. Algunos modelos traen los elásticos puestos y otros no: pregúntanos al elegirlas. Si tienes dudas sobre cómo colocarlos, te podemos orientar.
Dónde probártelas en Madrid
En Mi Favorita tenemos medias puntas de piel y de lona, de suela entera y partida. Para probártelas no hace falta cita, porque la cita es solo para el fitting de puntas. Ven cuando quieras dentro del horario (lunes, de 17:00 a 20:30; de martes a sábado, de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 20:30) a la calle de Felipe V, 2, junto al Teatro Real y al metro Ópera. Tienes cómo llegar en Visítanos.
Si ya sabes tu modelo y tu talla, pídelas por WhatsApp desde la tienda online: te las enviamos a la península con Nacex o las recoges en la tienda.
Preguntas frecuentes
Sobre las medias puntas
¿Qué medias puntas son mejores para empezar?
Lo habitual es empezar con suela entera, de piel o de lona, pero manda lo que pida tu escuela.
¿Necesito cita para probarme medias puntas?
No. La cita es solo para el fitting de puntas. Para medias puntas, ven cuando quieras dentro del horario.
¿De qué color las compro?
Del que pida tu escuela. Si no te han dicho nada, pregunta antes de comprar.
¿Cada cuánto hay que cambiarlas?
Cuando se rompen, se quedan pequeñas o ya no sujetan. En niñas y niños, revisa la talla de vez en cuando, porque el pie crece.